Conocerse, la clave el éxito


Ser conscientes de nuestras virtudes y nuestros defectos puede ayudarnos a alcanzar el éxito y tomar unas mejores decisiones. En lugar de ver nuestros defectos como algo malo e innombrable podemos intentar usarlos en nuestro beneficio. Tanto a la hora de vestirnos como a la hora de elegir un trabajo o un deporte que practicar.

exito

Cada cual puede vestir y ponerse la prenda que desee, porque es libre para ello. Pero a la hora de ir a un evento importante todos intentamos elegir unas prendas que favorecen y que realcen nuestras virtudes físicas. Por ello, conocer cuáles son nuestros puntos débiles y fuertes nos va ayudar a elegir una prenda que enaltezcan nuestras partes más bonitas y oculte las menos agraciadas. A raíz de esto, un buen maquillaje sería el que seguiría estas mismas normas, aquel que exalta unos pómulos o estiliza una nariz, dependiendo de cada tipo de rostro.

Esto mismo ocurre por ejemplo, a la hora de practicar una actividad. A nadie le gusta divertirse o pasar el tiempo en algo que se le da mal y le frustra, por ello a la hora de buscar una afición generalmente buscamos algo que se no da bien y por ese motivo seguramente puede que nos guste más y intentemos esforzarnos.

tenis

A la hora de elegir a que nos vamos a dedicar tenemos muchas más probabilidades de éxito si elegimos una carrera o un trabajo sobre algo que no se nos da bien en lugar de algo que se nos da mal. Por ejemplo, en el caso de que se nos diera mal dibujar no creo que hacer una carrera de Bellas Artes fuera la mejor opción. Ya que las probabilidades de éxito serían bajas y eso tal vez generaría frustración. La cual se podría haber evitado sacando mayor partido a nuestras habilidades.

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Puede que la gente utilice alguno se nuestros defectos para meterse con nosotros esto suele pasar habitualmente ya que hay gente que es dañina y mala y utiliza los defectos de los demás para meterse con ellos (por un problema de ellos de inferioridad y autoestima arraigado, pero esto lo dejamos para otro post) pero si ya sabemos por dónde van atacarnos ya sabemos cómo reaccionar y estar prevenidos. Si nos dicen algo como “tienes unos brazos muy cortos” responderemos “y que más da, nadie es perfecto” o “pero tengo unas piernas largas”. Si nosotros somos conocedores de nuestros defectos y los tratamos con naturalidad no nos podrán molestar con ellos.

Ver la realidad y no engañarnos nos puede ayudar, pero no quiere decir tampoco que seamos crueles con nosotros mismos. No tenemos que ser super exigente ni tampoco sacar las cosas de quicio, nadie es perfecto y tal vez lo que nosotros veamos como un gran defecto para el resto puede no serlo tanto y seguro que muchas de nuestras virtudes no somos capaces de apreciarlas. Y por supuesto, todos tenemos cosas muy buenas físicamente e interiormente y si en un momento de bajón no las vemos le podemos preguntar a alguien cercano y de confianza cuáles son.

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